Maison du Cacao - 70% - Bois d'Inde
La historia del chocolate tiene muchos desvíos fascinantes. Uno de ellos me lo contó un buen amigo que visitó Guadalupe, una pequeña isla francesa en las Antillas. Allí, al parecer, el cacao se cultivaba para el deleite de la Corte del Rey de Francia.
Dada la interrupción abrupta de la sucesión real y la feroz competencia en la región, el cultivo cacaotero en Guadalupe fue abandonado durante algunos siglos… hasta que una apasionada persona encontró ciertos ejemplares, descendientes de las primeras plantas, que prosperaban tranquilamente en el clima acogedor de la isla. La ocasión fue perfecta: se abrió un eco-museo que produce chocolate.
Parece que, teniendo en cuenta el paladar fino del Rey, se recuperaron varias variedades raras de cacao, permitiendo reanudar la elaboración de chocolate de alta calidad.
Esta es la tableta que me trajo mi amigo (¡muchas gracias si lee esto!). Está aromatizada con bois d’Inde — una especie local de pimienta suave cuyo nombre ambiguo puede referirse al pimiento de Jamaica (all-spice).
La especia es llamativa y dulce, recuerda a un rojo flamenco. El cacao es más reservado y difícil de definir. Se percibe un toque amaderado, algo áspero al principio, que pronto se suaviza. Forma un hermoso matrimonio: intenso, colorido y nunca amargo.
Un buen descubrimiento que me dan muchas ganas de visitar Guadalupe para descubrir sus otros chocolates.
Evaluación
Originalidad: 4.5
Fineza: 4.5
Reconfortante: 4.5
Intensidad: 4.5
Impresión general: 4.5
Nota final: 22.5/25