Kamm - 85% - Aguacate, Aceite de Oliva Virgen y Sel Marina

Kamm busca la originalidad. No siempre me han convencido sus creaciones, pero ésta es realmente interesante. Chocolate, sal, aguacate y aceite de oliva. Qué combinación insólita. No hay que esperar una golosina: es más bien una experiencia. El chocolate, poco dulce, dialoga bien con el carácter del aceite de oliva. El aguacate es liofilizado: granuloso y sorprendente en boca, aporta una textura inesperada y un sabor redondo. La sal no aparece en cristales: lo acompaña todo, como una ensalada disfrutada en una terraza en una tarde de verano. Un chocolate que invita a salir de lo común, porque a veces, el descubrimiento es un acierto. Evaluación

Victoria 75% Lenoso

Es un chocolate más bien crudo, poco dulce, que parece delegar en el degustador la tarea de apreciarlo. Pero el esfuerzo merece la pena: con un poco de paciencia e imaginación, emergen notas de pino, eucalipto y bosque boreal después de la lluvia — la clasificación “leñoso”, en este caso, está más que justificada. Discreto, pero con carácter.

Durca Grand Cru Chocolate negro - 70% Napo

Desde el nombre en la etiqueta — ‘Grand Cru’ — hasta la presentación del empaque — una banda, una caja y cuatro barras individuales bien talladas — Durca es una marca que reivindica el lujo, la elegancia y la exclusividad. Encontrada en la tienda Cacao & Cacao en Quito, esta barra tiene una identidad propia e inconfundible: un sabor pronunciado a higo, con notas herbales de romero, salvia y laurel.

Franchy - Chocolate negro - 70% Cacao Fino de Aroma

Es un chocolate extraño. Con un 70%, cabría esperar algo netamente negro, y la leche no se menciona en ninguna parte — y sin embargo, aparece en la lista de ingredientes, y se puede saborear.

Pacari - Chocolate Crudo Organico - 90% Cacao

El 90% — en el límite del cacao puro, con la cantidad justa de dulzor para que los sabores se desarrollen. Es un chocolate afrutado y acidulado: el albaricoque ligeramente verde, el arándano más pequeño de la caja. También aparecen notas de naranja confitada, un amargor controlado y un toque ahumado. Se trata, como es habitual en la serie Raw de Pacari, de un chocolate excelente, que afirma una dirección decidida al tiempo que deja espacio para los matices.