Huma - 70% - Guayaquil
¡Oh, vaya!
¡Oh, vaya!
Herencia continúa su exploración incorporando trozos de mango seco bajo la tableta. El chocolate tarda en declarar sus colores: hay que dejarlo fundir para distinguir las múltiples facetas que hacen de la tableta “pura” un chocolate tan bueno. Los trozos de mango permanecen en la boca y aportan un pequeño color tropical y una textura más firme. Tardan más en hacerse reconocer: secos, solo liberan un sabor ácido cuando el chocolate se funde. Es al tragar cuando los pequeños trozos pegados a los dientes permiten finalmente reconocer la esencia de la fruta.
Cuando un cuadrado de chocolate se derrite en la boca, la nariz se activa para reconocer sus perfumes. A veces se imponen de forma evidente; otras hay que escarbar más, buscando vínculos gustativos con otros alimentos. A menudo dejo que la imaginación guíe la exploración, y cuando aparece un fruto, una hierba u otro aroma, intento encontrar la semejanza con lo que estoy degustando.
La Finca Saquifrancia ofrece experiencias únicas. Tras el combo tabaco-vainilla, llega el macambo-café. El macambo no es cacao: es una especie cercana que permite hacer tabletas con textura y sabor similares al chocolate. Ya lo había probado con la marca Monarque.
La guayusa es una hierba aromática y estimulante cultivada principalmente en Ecuador. Era de esperar que Pacari la incorporara en una tableta de chocolate.