Cedrón (hierba luisa/verbena) aparece con diferentes nombres entre los chocolateros. Es casi un clásico, y Pacari lo ejecuta bien. Equilibrada, esta barra combina hábilmente los aromas redondos del chocolate Pacari con el aura calmante de la verbena, haciéndola un chocolate agradable y fino.
La panela tiene un sabor pronunciado y ocupa el protagonismo aquí. Aun así, se puede detectar un chocolate que tira directo a notas de caramelo sin amargor. Con algo de esfuerzo aparecen acentos afrutados.
El chocolate y el cardamomo combinan muy bien. Mashpi y Mindo lo han demostrado, y Pacari no es la excepción con esta sabrosa barra. El cardamomo en primer plano aprovecha la redondez del chocolate Pacari. Potente pero suave, es una de mis barras favoritas de la marca.
Imaginen caminar en un claro de la selva amazónica, el sol golpea y la humedad es densa; luego entran a la sombra fresca bajo un follaje espeso, un pequeño banco y pájaros coloridos cantando, y se les ofrece un poco de chocolate. Esta barra de Wayta es así: densa y suave, rica y refrescante, un concentrado de sabores del bosque, de lo amaderado a lo floral, herbal y afrutado.
Este es un chocolate con un sabor sorprendentemente contenido, algo que no ayuda la delicada naturaleza física de la barra.
Al dejarlo fundir lentamente en la boca, se obtienen notas ligeramente amargas de nuez y corteza, seguidas de un caramelo sutil y un pequeño toque de acidez.