Oscuro, profundo, pero floral y dulce. Al principio, notas de rojo vino y azul violeta, luego viene un núcleo de caramelo y plátano, para un final ligeramente amaderado que permanece en el paladar.
Como Pacari sabe hacer, se trata de un chocolate equilibrado, donde cada color está calibrado con precisión, en un chocolate suave y fundente. Un chocolate de competición.
A pesar de la presencia de mango y edulcorantes, no es un chocolate muy dulce. El mango aquí no tiene acidez: complementa la profundidad de un chocolate oscuro y sobrio, sin amargor pero sin chispa.
En Kischwa, el plátano se llama guiña, de ahí el nombre de esta barra de chocolate.
El cacao Sacha, que constituye la base de este chocolate, tiene un sabor bastante ligero, más bien mantecoso y mentolado. En esta barra se ha añadido esencia de plátano, copos de plátano secos y un poco de sal. ¿El resultado? Una mezcla bastante peculiar, que no parece saber por dónde tirar porque el sabor natural del plátano es muy pronunciado, lo que oculta la riqueza demasiado sutil del chocolate. El sabor que queda en la boca recuerda a una mala golosina de plátano.
Este chocolate forma parte de la colección Single Origin de Minka, con cacao procedente de diferentes fincas de Ecuador. El Refugio está situado en la provincia de Esmeraldas, en la costa occidental, cerca de la frontera con Colombia. Es un chocolate bastante ligero y aireado, con notas principalmente florales y herbales: té de jazmín, comino y un poco de avellana o almendra al final. Agradable e interesante, sin embargo no es muy intenso. Permanece en la boca durante mucho tiempo, dejando una sensación de frescura que recuerda extrañamente a un trozo de jengibre marinado entre dos sushis.
Para describir este chocolate, la palabra que me viene a la mente es: reconfortante. Me recuerda a un brownie que se derrite, a una deliciosa fondue de chocolate, a un patissier de Côte d’Or oscuro. Sabroso y presente desde los primeros segundos, ofrece sobre todo notas de canela y caramelo, que sin embargo no permanecen mucho tiempo en boca.