Como muchos chocolates 100% cacao, esta barra tiene una presencia potente y marcada en la boca, pero como suele ocurrir con el cacao de arriba, no es especialmente amarga. Pacari consigue evitar un escollo común con el 100%: este chocolate es menos pastoso que sus homólogos.
Con más detalle, se aprecian las notas de frutos secos tostados y un poco de acidez y amargor característicos de Pacari. Es una experiencia importante: se entiende lo que hace que los otros chocolates sean tan ricos.
Sin más, es un chocolate muy agradable, aunque debe reservarse para quienes lo busquen.
Otra barra muy especial. Piura está en Perú, por lo que queda fuera de los límites habituales de Pacari, que suele centrarse en Ecuador.
Más especial: en la región de Piura hay árboles de cacao albinos, es decir, las semillas son blancas (en contraposición al rojo/marrón habitual). Unas investigaciones han demostrado que se trata de un cacao nacional, de la misma familia que el ecuatoriano. En resumen, un cacao único.
Además de las tradicionales tabletas de chocolate, Pacari ofrece pequeñas delicias que se pueden mordisquear una a una: pepitas de cacao cubiertas de chocolate. Están espolvoreadas con canela y se dejan derretir en la boca hasta que sólo queda el trozo crujiente y ligeramente amargo de cacao puro en su interior. Pacari viende tres sabores: natural, plátano y jengibre.
Este es un chocolate que golpea fuerte desde el primer segundo. Su carácter bien definido, con bastante cuerpo y un poco amargo, hace pensar en el café o la madera al primer bocado. Pero después de la primera impresión, si se le da el tiempo suficiente, el chocolate arriba se impone, con pequeños toques de frambuesa y cereza. Cuanto más lo come, menos le afecta el amargor a sus papilas gustativas y más puede apreciar los demás matices. Así que es una experiencia que hay que probar, sobre todo para los que les gusta el chocolate intenso y marcado, a través de cada pedazo.
A pesar de su alto porcentaje, este chocolate es más sutil que fuerte. Amaderado y redondo en los primeros momentos, entrega al final algunas notas afrutadas y aciduladas - me parece que esta es la característica de los chocolates Pacari. Es un sabor muy presente y bien marcado, que llega suavemente a la lengua y se extiende tranquilamente por toda la boca.
Este chocolate ganó el oro en los International Chocolate Awards y puedo ver por qué. Es equilibrado, potente y sutil, y todo el mundo puede disfrutarlo al máximo. Un chocolate seguro y sólido, un representante ideal para Pacari.